‘La que se avecina’ tuvo que haber acabado hace años y la actual versión de la serie no es ni la sombra de lo que llegó a ser

📅 07/05/2026

‘La que se avecina’ se ha convertido, sin lugar a dudas, en el ejemplo más paradigmático de por qué saber cuándo poner fin a una historia es una decisión tan crucial como compleja. Lo que en sus inicios fue un soplo de aire fresco para la comedia de situación en España, hoy no es más que un reflejo desgastado de lo que supo ser. La serie se ha estirado de manera artificial, temporada tras temporada, hasta el punto de que resulta difícil reconocer en sus últimos episodios la chispa que la hizo brillar.

El declive de un fenómeno televisivo

Cuando una producción alcanza cotas de popularidad tan elevadas como las que consiguió esta ficción, es comprensible que los responsables quieran alargar su vida. Sin embargo, el precio de esa longevidad ha sido demasiado alto. Los personajes que antes resultaban frescos y sorprendentes, ahora parecen meras caricaturas de sí mismos, repitiendo patrones y situaciones que han perdido toda su gracia. La magia original se ha diluido entre tramas recicladas y diálogos que ya no provocan más que un suspiro de nostalgia.

Un legado que se desvanece

Resulta especialmente doloroso para los seguidores de la primera hora comprobar cómo el legado de la serie se ha ido desvaneciendo con el paso de los años. Lo que comenzó siendo una propuesta innovadora y valiente, con un humor que conectaba directamente con la realidad social del país, se ha transformado en un producto televisivo que sobrevive gracias a la inercia y al cariño residual de una audiencia que se resiste a abandonar el barco. El desgaste es tan evidente que cuesta trabajo creer que estemos hablando de la misma serie que nos regaló momentos tan memorables.

La necesidad de un final digno

Existe un consenso cada vez más amplio entre la crítica y los espectadores más veteranos: ‘La que se avecina’ debió haber concluido hace mucho tiempo. Un final a tiempo habría permitido preservar el buen recuerdo de una serie que marcó un antes y un después en la televisión. En lugar de eso, hemos asistido a un alargamiento innecesario que ha terminado por desdibujar su propia identidad. Las temporadas más recientes parecen escritas por personas que no terminan de comprender qué hizo grande a esta serie, y eso se nota en cada escena.

La comparación entre los primeros episodios y los actuales es demoledora. Donde antes había ingenio y frescura, ahora encontramos fórmulas gastadas. Donde antes los diálogos fluían con naturalidad y sorprendían por su agudeza, ahora se arrastran entre clichés y referencias que ya no funcionan. La serie ha perdido su rumbo y, lo que es peor, parece haber perdido también la capacidad de reconocerlo.

Un espejismo de popularidad

Es cierto que los datos de audiencia pueden sugerir que la serie sigue siendo un éxito, pero el número de espectadores no siempre es sinónimo de calidad. Muchos de los que aún la ven lo hacen por inercia, por costumbre o por el cariño que le tienen a unos personajes que han acompañado sus vidas durante años. Pero ese afecto no debería confundirse con la excelencia narrativa. La serie se mantiene en antena como un espejismo que engaña a propios y extraños, haciéndonos creer que aún hay chispa donde solo quedan rescoldos.

El momento de decir adiós

Llega un punto en la vida de cualquier producción televisiva en el que lo más valiente y lo más inteligente es saber decir adiós. ‘La que se avecina’ ha superado con creces ese punto. Lo que antes era una comedia brillante se ha convertido en un ejercicio de resistencia que beneficia a muy pocos. Los guionistas parecen haber agotado todas las ideas, los personajes han dado todo lo que podían dar y el universo de la serie se ha vuelto tan pequeño que ya no sorprende a nadie.

Es hora de que los responsables de la serie tomen una decisión firme y valiente. Un final digno es el mejor regalo que se le puede hacer a una historia y a su público. Permitir que la serie se consuma lentamente, perdiendo cada vez más la esencia que la hizo grande, es un despropósito que solo contribuye a empañar su recuerdo. ‘La que se avecina’ merece ser recordada por lo que fue, no por lo que se ha convertido. Y lo que fue, en sus mejores momentos, fue sencillamente extraordinario.

‘La que se avecina’ tuvo que haber acabado hace años y la actual versión de la serie no es ni la sombra de lo que llegó a ser

Contenido original en https://as.com/meristation/opinion/la-que-se-avecina-tuvo-que-haber-acabado-hace-anos-y-la-actual-version-de-la-serie-no-es-ni-la-sombra-de-lo-que-llego-a-ser-f202605-n/

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